Es un poco prematuro, sólo llevo un par de días usando Lion. Sin embargo, quiero poner por escrito mis pensamientos sobre algunas de las características más promocionadas del nuevo OS de Apple para Macs: Os X Lion.
Resumen ejecutivo: Muchas promesas, pero una implementación un poco verde.
La promesa era maximizar el uso de la pantalla llevando las aplicaciones (las que lo soporten, no todas) a pantalla completa, sin barra de menús, nada. Esto es especialmente importante para dos grupos de personas: Los switchers que vienen de otras plataformas y no se acostumbran a que las aplicaciones no se maximicen a pantalla completa (tipo Windows) y les resulta distrayente ver partes de otras ventanas, o el escritorio mismo, detrás de la aplicación que tienen en uso. Sin duda el modo full-screen resulta en una mejor concentración en la tarea en cuestión eliminando distracciones, el problema es…
¡Que no funciona si tenemos conectado un monitor externo! Bueno, de hecho si funciona, pero no como creo que debería, si llevamos una aplicación a pantalla completa, no importando en que pantalla esté irá a la pantalla principal y la secundaria quedará con el fondito gris texturado que tanto le gusta a Apple. O sea, este modo no sólo no utiliza ambos monitores (lo que podría ser útil en algunos casos) si no que elimina por completo la posibilidad de utilizar el otro monitor. A mi juicio un error.
Cuando me enteré de las prestaciones que tendría el nuevo Lion una de las que más me llamó la atención y me pareció más revolucionaria fué esta. Directamente cambiaría el paradigma actual de documentos. Nunca más haría falta guardar nada, nunca se perdería nada por fallos de usuario o porque se corte la luz, se apague la computadora, etc.
En el papel todo suena muy bien, el problema es que no hay casi aplicaciones en el momento que usen la característica así que va a llevar un tiempito para que esto nos sirva de algo, anticlímax.
La promesa aquí era: “Una vista de pájaro de todo en tu sistema” y “Véalo todo y vaya a cualquier parte con sólo un click”. Y yo me pregunto: ¿Y las ventanas minimizadas dónde están?, ¿Y las ventanas escondidas? Yo creo que las ventanas minimizadas y escondidas deberían de aparecer en Mission Control. ¡Las otras siempre están visibles por definición!
Tiene algunas particularidades, pero en general no estoy desconforme con esto. Lo que me gustaría es tener la opción de poder mover varios iconos a la vez y de que las carpetas no tuviesen límite de iconos. Ordenar la cantidad de programas que tengo me está resultando dificultoso.
No entiendo la necesidad de cambiar el gesto de ir al escritorio, cuatro dedos para arriba es mucho más sencillo que el nuevo de abrir la mano casi entera. Si con tres dedos se va a mission-control, podrían haber dejado cuatro dedos como antes, ahora también va a mission-control. Un desperdicio.
El scroll “natural” se siente invertido. Sin duda con la práctica uno se acostumbra, el problema es si además de Mac usamos Windows u otro sistema, en ese caso, difícil que nos acostumbremos y en uno u otro tendremos problemas. En cambio la transición entre Mac y IOS nunca la sentí problemática en este sentido, es diferente arrastrar visualmente una lista (como en IOS) que tratar de hacerlo indirectamente vía trackpad o lo que sea. Por lo menos en este caso si tenemos la posibilidad de cambiarlo y dejarlo como estaba, otros cambios (por ejemplo el gesto de ir a mission-control) no son configurables, al menos sin software adicional.
En general el diseño es más limpio y cambió para mejor.
No estoy de acuerdo con algunas decisiones, por ejemplo achicar los botones de minimizar, maximizar y cerrar. Si bien la diferencia no es demasiado notoria, quedaban mejor antes y creo que no molestaban demasiado. El contraste general de los controles es bastante menor, lo que puede llegar a ser molesto para gente con visión no tan buena, pero estéticamente se ve mucho más lindo y limpio.
Otra cosa que no termina de gustarme es la nueva pantalla de login, la vieja no era una maravilla, pero me gusta más que la actual.
Quizá sea una impresión mía, pero la sombra de las ventanas parece ser más grande y oscura que antes, creo que está un poco exagerado el efecto. Y los iconos de la barra lateral de las ventanas que supuestamente se cambiaron para que se noten menos, creo que de hecho se notan más.
Algunos cambios seguro se irán acomodando con el tiempo vía actualizaciones, etc. Pero en general no recomiendo el update para los usuarios actuales de Snow Leopard. Bien se puede esperar a que las cosas se normalicen o mejoren.
Un punto en contra para Apple es la siempre presente tendencia a elegir por el usuario, lo que no está mal en si, pero además dejarlo sin opciones. Si no nos gusta algo, pues paciencia, ahora es así y listo, viene en el paquete con lo bueno.
Dentro de un tiempo prudencial incluiré una actualización si encuentro nuevos incordios, o mis impresiones iniciales cambian.
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